#1 El ritual - Nota Editorial

Te invitamos a ser parte de un ritual

“Instrucciones para vivir una vida: Prestá atención. Asombrate. Contalo.” -Mary Oliver.

“La lectura requiere sentarse a solas en una habitación en silencio. Y tengo amigos inteligentes a los que no les gusta leer, no sólo porque se aburren. Hay casi un pavor que surge, creo, sobre tener que estar solo, callado y en silencio. Y ves eso cuando entrás en la mayoría de los espacios públicos, ya no es tranquilo, te ponen música. Parece significativo que no se quiera que las cosas estén en silencio nunca más. Está esta otra parte de vos que es la misma parte que tiene hambre de silencio, y tranquilidad, y pensar mucho en lo mismo durante media hora en lugar de 30 segundos. Y se hace sentir en el cuerpo, en una especie de terror. Creo que cada año la cultura se vuelve más hostil. Y no me refiero a hostil como enojo. Sólo que cada vez es más difícil pedirle a la gente que lea, o mire una obra de arte durante una hora, o que escuche una pieza musical que es complicada y hay que trabajar para entenderla. Pero sobre todo ahora, en la cultura de la información y del internet, todo es tan rápido, y cuando más rápido van las cosas, más alimentamos esa parte de nosotros mismos, pero no alimentamos la parte de nosotros mismos a la que le gusta el silencio, que puede vivir del silencio sin ningún tipo de estimulación.”

En la facultad de Periodismo es repetido el dicho de que, para aprender a escribir, antes hay que ser un buen lector. Elegimos empezar nuestra primera editorial tomando prestadas las palabras de David Foster Wallace, quien hace más de 20 años se anticipó a poner en cuestión la catarata de estímulos que atraviesan nuestros cuerpos en la sociedad contemporánea.

Cuando empezamos a gestar Reliquia mag, teníamos una certeza: crear un cofre que contuviera algo que consideráramos sagrado. Nos comprometimos con la idea de pensar un producto que fuera en contra del scrolleo infinito que se genera en este océano llamado Internet. Frenar un poco el ruido que nos grita desde el pequeño dispositivo que se ata invisiblemente a nuestras manos desde que nos despertamos hasta que nos vamos a dormir. Porque aprendimos que una vez que la mente se calma, aparece la sabiduría.

Reafirmamos como oración sagrada lo que expresamos en nuestro manifiesto. No vamos a vender contenido de tirada rápida, no corremos detrás de primicias ni de lo que marca agenda arbitrariamente. Proponemos que nos lean despacio, como quien saborea un plato que se coció a fuego lento. Pocos artículos pero profundos, para masticar, exprimir y atesorar.

Te invitamos a ser parte de un ritual que conecte la pantalla con la transmutación física. Para descansar la vista, agudizar los oídos y palpar mentalmente cada página.

En esta primera edición de Reliquia, charlamos con la directora de cine Elina Firpo para conocer su proceso creativo, viajamos mentalmente a Japón con el fin de saber más sobre el matcha, paseamos por la emblemática Calle Arroyo y nos sumergimos entre hallazgos vintage en Espacio Miller, un café multidisciplinario de Saavedra. Relatamos experiencias que nos hicieron frenar un rato la vorágine diaria. Creamos nuestras propias páginas amarillas, una guía curada de lugares para visitar. Si bien encontrar el silencio absoluto puede parecer una utopía, creemos que la estimulación que consumimos debería ser parte de un proceso consciente. Elegimos cómo nutrir nuestro cuerpo y nuestra mente. Reafirmamos la lentitud como parte de un ritual que emerge desde lo más profundo del interior. Tenemos un compromiso con aquello que irá a nuestros relicarios cuando llegue el día de trascender. No queremos dejar cualquier cosa. Queremos dejar huellas tangibles, esa es nuestra herencia. Puede que la nostalgia esté de moda, pero serán las historias que elijamos contar las que perduren.

The Office, S. 3 Ep. 17

Nota al pie: Todo lo que leés en Reliquia Mag está escrito a mano de principio a fin, sin uso de IA.

#1 El ritual - Reseña Espacio Miller

Cuando la moda sabe a nostalgia

“Home is where I want to be. But I guess I'm already there. I come home, she lifted up her wings. I guess that this must be the place.”

“This must be the place”, reza Talking Heads en su canción de 1983. El tema habla de una búsqueda emocional que concluye una vez que alguien encuentra su refugio, que podría ser una persona, un lugar, un hogar. Cuando entramos a Espacio Miller, nos dimos cuenta de que quizás ese sería el nuestro.

Llegamos al barrio Saavedra una tarde de julio en la que era imprescindible cobijarse del frío. Nos recibió una estructura de hormigón en la calle Miller 4450. Un enorme portón hecho con recortes de chapa oxidada nos invitaba a atravesar el muro para descubrir, como si se tratara de un portal, un viaje a través del tiempo.

Espacio Miller funciona como un laberinto organizado de 5 pisos y terraza, por los que uno puede circular mediante escaleras o ascensor. Nada está librado al azar. La decoración es una mezcla entre Mid Century, fábrica industrial y muebles vintage con aires rockeros. Apenas ingresás sentís la fusión entre el cuero y la madera, entre los rincones hogareños y la frialdad de una estructura que se convierte en calor gracias a la curaduría de los objetos. En Espacio Miller te sumergís en un recorrido hacia la nostalgia.

Cuando empezamos a subir por las escaleras nos topamos con L.A. Woman Vintage, un atelier de indumentaria creado hace 15 años por Juliana Cova. Envuelta en prendas de telas nobles y calzada por Gucci, nos contó que viaja por el mundo encontrando piezas únicas y lo que la distingue es que todo aquello que ofrece es una joya única. Tanto su madre, que la ayuda con la atención a los clientes, como sus hijos y su marido son parte del proyecto desde su concepción. Entrar en L.A. es como entrar al camarín de una diva de los años 20 que se mixea con botas texanas más trasheadas. Es la combinación perfecta entre las perlas, los géneros delicados, las lentejuelas y el cuero gastado. Una princesa vestida de seda y flecos charleston que baila con sus gafas grandes y su chaqueta al ritmo de los Rolling Stones (y The Doors, por supuesto).

De tanto viajar, recolectar reliquias y aprender a curar, sus hijos mamaron el oficio, como si lo vintage formara parte de su ADN. Tal es así que decidieron crear Tráfico SRL, una tienda de ropa circular que se encuentra en el tercer piso. Tráfico es rebeldía al estilo Woodstock, es amistad, es una juventud que nació después de los 2000 pero elige escribir a mano, sacar fotos con máquinas analógicas y escuchar vinilos. Entre el Bluetooth y el WiFi, ellos palpan el tocadiscos porque entienden que la moda un poco sabe a nostalgia y que, como el cubo Rubik, la diversión se encuentra en el mix.

Dicen que la cereza está arriba del postre y eso es lo que encontramos en el quinto piso. Una vez que nos empilchamos con los hallazgos vintage, subimos a Café Miller, el espacio gastronómico de Renata Riva, la hija de Juliana. Advertimos que hay que armarse un poco de paciencia porque suele estar repleto -lo que es buen indicio- y se arma espera, pero vale la pena. El café está atendido por familiares y amigos de la casa, que visten a tono con el lugar y elaboran comida en una cocina abierta. La vajilla es simplemente hermosa, delicada, dispar, como la que alguna vez usamos en los hogares de nuestras abuelas. Los platos son rústicos, bien caseros y abundantes. La materia prima es fresca y los mozos atienden con amabilidad. Sentimos la calidez en una experiencia que fue enriquecedora de principio a fin.

Recomendamos el sándwich de pollo que viene con un pesto bárbaro, el de milanesa, que es tan alto que casi no entra en la boca, y la torta de vainilla con crema. Mención aparte a la limonada, hecha a puro limón, bien ácida. Destacamos que a cada mesa los chicos llevan botellas con agua sin cargo. Lo único que no se produce en el lugar son los panificados, que se elaboran en la reconocida panadería sanisidrense La Valiente.

En Espacio Miller todo funciona en comunidad. Se manifiesta una visión ecológica, la idea del consumo responsable desde un lugar ético, trascender en el tiempo para recuperar sentido, expresarse a través de la cultura del rock en un espacio de transformación que tiene como horizonte la sostenibilidad. Es, sin dudas, un viaje espiritual donde nutrís el alma mientras escuchás buena música.

Si querés comer un sándwich abundante y casero, este es el lugar.

Si tenés ganas de deleitarte con algo dulce, este es el lugar.

Si anhelás vestirte con telas originales y diseños atemporales, este es el lugar.

Si apreciás la calidad, este es el lugar.

Si te invade la nostalgia, este es el lugar.

Lo buscamos y lo encontramos. Espacio Miller must be the place.

Nota al pie: Todo lo que leés en Reliquia Mag está escrito a mano de principio a fin, sin uso de IA.

La Arquitectura e interiorismo de Miller

Al llegar te sorprende una puerta galponera de “patchwork” de diferentes metales oxidados, que anticipa un lugar marcado por el paso del tiempo. Al entrar y subir poco a poco, aparecen las luces cálidas y el mobiliario único, una mezcla de espacios y tiempos, tan agradable que a uno le dan ganas de quedarse largo rato.

El edificio está estructurado en varias plantas con un ascensor moderno como columna vertebral. Abunda el ladrillo, el metal y el hormigón, que contrasta perfectamente con lo “soft” de las prendas vintage, lentejuelas, encaje, cuero y tejidos nobles. Hay un contraste total entre lo moderno y lo antiguo que funciona muy bien en un mundo que requiere una revalorización de los materiales de calidad, una resignificación del espacio y por qué no también del ser.

Parecería ser una fábrica refaccionada por el más afilado de los ojos. El alma del lugar no son solamente las prendas y los mozos “cool”, sino también su distribución, sus muebles de autor y la infinidad de detalles por los que se pierde el ojo. Para cualquier entusiasta del diseño y la arquitectura, es un lugar para conocer. El edificio cuenta con ventanas amplias e incidencia perfecta de la luz natural, perfeccionada por la calidez de las lámparas antiguas y la atención de sus dueños. Lo más copado es el toque rockero, trash, de personalidad, que no abunda hoy en un mundo tan clean, te vas con ganas de crear, de habitar tu espacio y de explorar tu personalidad. Y sí, todo eso lo puede generar la arquitectura.

#1 El ritual - Entrevista a Elina Firpo, Directora de cine

Elina Firpo: El deseo siempre encuentra los medios

Hace poco más de dos décadas, el sociólogo y filósofo Zygmunt Bauman acuñó el concepto de “Amor líquido” para explicar la fragilidad e inestabilidad en los vínculos afectivos de la sociedad moderna. El autor intentó dar respuesta a la manera en que la tecnología y la lógica del consumo atraviesan y complejizan nuestra forma de relacionarnos. En Tengo algo que compartir con vos, una de las novedades de Flow, sus creadoras Elina Firpo y Lucía Zin Ungaro exploran las vicisitudes de las conexiones humanas.

Bajo un toldo que la cobijaba de la lluvia, en la sede de Cuervo Café de Palermo Hollywood, Elina nos esperaba con un vestido blanco de lunares negros y una capa a tono. Nos encontramos para hablar de su serie, de la película que estrenó también este año y de su vida en España, donde está radicada. Amor, vulnerabilidad y sensibilidad conviven en una conversación atravesada por la fuerza de una directora que habla con una sonrisa de par en par y que llegó al cine desde una inquietud: contar el mundo, su mundo.

Reliquia

¿Cómo fue tu primer encuentro con la idea de ser directora de cine?

Elina

A mí me interesaba mucho la indumentaria cuando era chica, quería ser actriz primero y todo el tiempo estaba mirando hacia adelante y qué era lo que iba a estudiar, tenía todo el universo armado. Muy de directora. Fui a un colegio Waldorf, en la mitad del anteúltimo año hasta la mitad del último había que hacer un trabajo que ellos llamaban “trabajo anual”, que era un año entero de investigación sobre un tema. Y yo desde que me enteré que existía un trabajo anual, creo que tenía 14, empecé a pensar cuál iba a ser. Cuando quería ser actriz me imaginaba mi trabajo relacionado a eso, cuando quería ser diseñadora de indumentaria, lo mismo. Y a los 16 más o menos tuve una experiencia en una marca de ropa.

Reliquia

Los motivaban a hacer una pasantía en algún lado, muy bueno eso.

Elina

Sí. Había gente que quería un restaurante, o distintas cosas, yo quería una marca de ropa. Y en esos días que me vine a vivir a Palermo por primera vez, descubrí a una chica que me contó que su tesis había sido sobre la Ley de talles y sobre el ideal de belleza. Y ahí entré en una, me puse a investigar sobre ese tema y la publicidad, y cómo usan a la mujer para querer vender un producto.

Reliquia

El trabajo anual te iba marcando la vida…

Elina

Total. Con una responsabilidad… Cuestión, un día vi un capítulo de Los simuladores, una serie de Damián Szifron, donde hablaban del ideal de belleza y hacían toda una crítica. Y en ese momento dije: “ah claro, no quiero hablar de esto teóricamente, quiero generar ruido con esto a partir de una mirada”, y apareció el lenguaje audiovisual, que yo nunca lo había pensado.

Reliquia

El trabajo anual te fue llevando el camino, se fue dando un hilo conductor que se fue encadenando y así llegaste a tu lenguaje, porque fue descubrir tu lenguaje en realidad.

Elina

Exacto. Porque yo después al tema lo dejé ir. Mi primer corto se llama “Sólo un jean”, está en YouTube. Yo quería poder artísticamente contar esto que a mí me inquietaba de cómo sentía la presión de que había que ser de determinada manera…Y ahí me enamoré del cine.

Reliquia

Como el lenguaje para comunicar tus ideas. También siempre fuiste una mina con muchas inquietudes y una mirada del mundo muy potente, podrías haber elegido cualquier otro lenguaje…

Elina

Sí, total. Yo siempre supe que iba a estudiar una carrera artística pero no sabía cuál. Mi mamá es pintora y también es música y yo sabía que la pintura no y la música tampoco. De repente apareció el cine, que tiene mucho que ver con el hacer. Y la imaginación, imaginar mundos distintos. Y me encanta el arte y las series y la posibilidad de contar una historia y de transmitir una idea.

Reliquia

Tenés muy troncal el tema de la mujer, que en tu serie está.

Elina

Y las diferentes formas también de ser mujer, porque por eso también nos interesaba mostrar distintos cuerpos, distintos colores de pelos, de cortes, queríamos que todas fuesen distintas.

Reliquia

Cada una tenía sus particularidades muy marcadas y también está bueno porque, ¿qué es ser mujer o quién define qué es ser mujer? Muchas veces a lo largo de la historia se definió qué era ser mujer a través de los libros, de las películas, del teatro y se nos ponía en un lugar muy estandarizado de la mujer en su casa, la mujer cumpliendo tal rol, la mujer madre… y está buenísimo ver que hay diferentes tipos de mujeres o diferentes elecciones que puede tener una mujer.

Elina

Sí, qué lindo, que es lo mismo que yo quería contar en Las vidas de Julia y hoy en la serie también. Y poner en valor la vulnerabilidad. Eso también con Lu, la otra directora, nos parecía re importante. Es importante mostrar que las mujeres no tienen que ser solamente fuertes y llevarse el mundo por delante sino que también nos duele esto y nos duele lo otro.

Reliquia

¿Y vos ves una diferencia entre el rol que ocupa la mujer en el cine y el hombre o ves que hay total horizontalidad?

Elina

No, no hay total horizontalidad pero yo no he sufrido eso. Yo creo que sí hay un montón de diferencias, yo particularmente no las padecí.

Reliquia

Vivís entre España y Buenos Aires…

Elina

Voy persiguiendo veranos. Cuando empieza a hacer frío en algún lado, vuelvo.

Reliquia

Nos conquistaron los españoles y ahora los estamos conquistando a ellos, culturalmente hablando…

Elina

Un poco sí. Yo creo que por suerte se empezó a filmar de vuelta, me parece que es re importante que haya cine argentino.

Reliquia

Hablábamos de la democratización de la información y de la bajada de línea en algunos medios…

Elina

Sí. Por eso es importante el INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales), para que se puedan contar diversidad de historias, si no estamos viendo todo el tiempo lo mismo.

Reliquia

Quizás es el modelo que le sirve al mercado y no tanto lo que se hace por el arte o por contar una historia por el simple hecho de contar la historia.

Elina

Es que por eso para mí lo más importante es que tiene que existir todo y que cada uno pueda contar a su aldea y contarse a sí mismo. Entonces si nosotros no contamos nuestras historias, ¿quién va a contar nuestras historias?

Reliquia

En el mundo globalizado hoy lo audiovisual tiene un peso enorme, que está buenísimo por un lado porque cada uno puede autoproducir contenido. ¿Cómo hacés para no perder la identidad frente a algo que cada vez viene más digerido?

Elina

Y qué querés contar. Porque una cosa es hacer contenido y otra cosa es hacer cine. Y que no todo valga por todo. También es eso.

Reliquia

¿Para vos qué lugar ocupa el cine hoy en el mundo? Porque hay mucha gente que no va al cine, lo consume en su casa.

Elina

Para mí la importancia de poder imaginar universos distintos. Porque desde la imaginación uno puede pensar su vida distinto y la posibilidad de cambiar tu propia vida. Me acuerdo que había un texto en la facultad que hablaba sobre eso y que fue mi primer final. Y me pareció increíble esta idea de que gracias a la imaginación uno puede avanzar, evolucionar. Si vos no podés imaginarte vivir en una casa distinta e imaginarte trabajar de algo distinto, no lo hacés realidad.

Reliquia

Me hace acordar un poco a Big fish o a La vida es bella, y cómo a través de la imaginación uno puede construir mundos paralelos que te hacen salir de esa realidad que no está nada buena. Y decís bueno, hay otras posibilidades a través del arte, a través de la imaginación, de la creación. Y también es la experiencia porque, al haber tanto hoy en día, competís por la atención constantemente. En la serie que sacaron ustedes los capítulos son cortitos, ¿de dónde salió la idea?

Elina

Son de 15 min. A mí la verdad que el formato de series web me interesa hace muchos años. En el 2016 había hecho un curso en la facultad sobre series web, que me parecía que era una posibilidad mucho más accesible. Específicamente este formato en esta serie apareció porque cuando decidimos empezar a filmar con Luli juntas, dijimos bueno, tenemos una serie y ¿qué hacemos?, ¿filmamos un corto, filmamos una peli, qué filmamos? Y apareció la idea de filmar una serie, que era algo que se había hablado hacía mucho tiempo y había quedado medio en el aire y dijimos: “¿por qué no materializamos esto?” Queríamos que la serie fuese una unidad en sí misma.

Reliquia

Lo interesante es que por ahí una conversación engloba un conflicto y ni siquiera necesitan explicarte el conflicto, tácitamente ya entendés lo que le está sucediendo a esa pareja y eso resulta mucho más interesante y te despierta más la imaginación, lo empezás a relacionar con tu vida o con historias de tus amigas.

Elina

Un disparador para pensar. Es un poco eso que a mí me dieron ganas cuando vi ese capítulo de Los simuladores. No me explicaron nada y yo pensé un montón de cosas a partir del disparador que ya me estaban dando.

Reliquia

Sí, eso también se da porque el guion funciona, porque está tan bien armado que genera identificación, ves que podría ser una charla que vos tenés con tus amigas.

Elina

Es que es eso, queríamos que fuesen reales esos personajes y que fuese Buenos Aires, no cualquier ciudad del mundo.

Reliquia

Es verdad que se nota Buenos Aires, desde la verdulería hasta el parque, hasta la casa de esta chica que es muy de una porteña y cómo hablan ellos… El verano en Buenos Aires, con el ventilador… El mercado de hombres en Buenos Aires es así… (disclaimer).

Elina

Es así, complicado…

Tengo algo que compartir con vos se puede ver por Flow. La serie consta de cuatro capítulos de 15 minutos aprox. de duración cada uno. Explora la amistad, el deseo y el amor de un grupo de amigas que se acercan a los 30.

Reliquia

¿Cómo surgió la idea de tratar el tema, que es muy actual de cómo nos relacionamos en este mundo globalizado y de tanta comunicación y falta de comunicación al mismo tiempo?

Elina

Era el tema que más nos interpelaba, ahora y en ese momento. Lo que más a mano teníamos, lo que más nos movilizaba y nos generaba movimiento, bronca y pensamientos al respecto y ganas de que las cosas cambien. Nosotras somos amigas desde la facultad y nuestras conversaciones siempre iban de cine, porque trabajamos en cine, y de amor. Era constantemente estar contando historias románticas, sobre todo la posibilidad de las amigas de pensar los vínculos.

Reliquia

¿Y esos vínculos son historias reales o son vínculos que ustedes imaginaron a partir de experiencias?

Elina

Hay de todo. Hay momentos de historias reales, hay momentos inventados, hay historias que nos hubiese gustado que fuesen distintas, entonces aprovechamos para reescribirlas.

Reliquia

Escribirles un final más feliz que el que tuvieron en realidad…

Elina

Sí, o más triste. Pero, ¿qué hubiese pasado si pasaba esto y esto en esta historia que tuve acá? Hay cosas que ya no me acuerdo qué fue real y que no fue real. Hay algunas anécdotas que son un poco más autobiográficas nuestras o de amigas.

Reliquia

Algo que se ve en la serie con respecto a esto que decís es que había cosas que eran diferentes. Por ejemplo, el chico le había dicho algo y ella a la amiga se lo contaba pero con otra palabra. Y eso es muy real también, cómo queda en la memoria y en la construcción del relato lo que pasó en el momento y cómo lo interpretaste y cómo lo transmitís después o cómo tu amiga se lo cuenta a otra amiga…

Elina

Sí, la palabra contada. No dejan de ser contadoras de historias. Y la posibilidad de modificar esa realidad, como en el capítulo 1. Poder ver ese recuerdo y mandarlo a cagar al chico. Eso también más lúdico de las amigas, de poder hacer catarsis.

Reliquia

¿Vos te ves identificada con alguna de las chicas de la serie en particular?

Elina

Y… Las cuatro tienen mucho de mí. La gente nos ve y nos escucha. Y claro, porque tienen un montón de cosas, frases que yo digo, todas tienen algo.

Reliquia

Jacinta: a mí la primera me hizo acordar mucho a vos. Por esa fuerza que tiene.

Elina

Yo hubiese dicho que esa no tenía nada mío.

Reliquia

Emilia: Yo te veía reflejada en la chica que estaba viviendo en España, que tenía un tema pendiente con ser diseñadora.

Elina

Esa podría haber sido una versión mía si yo hubiese estudiado indumentaria. Como que todo es un poco eso, viste. Son universos que nos parecían interesantes.

Reliquia

Qué loco eso de poder construir un universo, también. Y también pasa eso cuando revisitás una serie o una película después de unos años, cuando vos ya cambiaste, también la ves distinto y esa misma conversación te parece otra cosa de repente, o te repercute de forma distinta.

Elina

Sí, vive mientras la gente la siga viendo. Y hay algo de que ya no es más nuestra. La gente se reconoce, reconoce amigos.

Reliquia

Es súper vulnerable el punto del artista y el director. Exponés tu visión del mundo y tu identidad para el consumo de cualquiera.

Elina

Y nosotras no somos las caras, pero los actores tienen que poner el cuerpo. Es mucho.

Reliquia

Es verdad, poner el cuerpo es un montón. ¿Cómo fue ese proceso de encontrar a los actores?

Elina

Una sola entró por casting, Martu, la del capítulo 2. Me la recomendó una de las actrices, que era amiga, y nosotras no la habíamos visto, hizo el casting y nos encantó. A todos los demás los conocíamos y nos gustaban mucho. Hubo un proceso de casting de varios personajes y finalmente cada personaje terminó encontrando a su actor, que eso también es re lindo. Yo había trabajado con algunos en un proyecto, después a otro lo conocí en Madrid, que también trabajamos en un proyecto de teatro independiente, después otro era amigo de unos amigos, se fue armando el elenco.

La serie está protagonizada por Micaela Riera, Malena Sánchez, Martina Campos y Laila Maltz, junto con Martín Slipak, Juan Cruz Márquez de la Serna, Félix Santamaría, Renzo Cozza y Joaquín Baglietto.

Reliquia

Sinergia. Y la música es original, ¿no?

Elina

Tenemos música original y tenemos música ya hecha. Se armó un equipo re lindo que eran Pehuén Secches, Oli Quiroga y Gonzalo Diaz Sola.

Reliquia

Vos seguís llevando mucho del mundo artístico visual y de la indumentaria al cine. Tenés muy buen manejo del color, de la composición, eso es muy de un pintor, de un artista, un diseñador de indumentaria o gráfico. ¿Qué es lo que consumís a nivel inspiración?

Elina

No sé si la saco de algún lugar puntual. Sí hay algo que me interesa mucho, que es el color, las texturas, la superposición, los colores más fuertes, que lo compartimos con Lu. Hay algo de la composición de la imagen que me parece súper importante. Para mí era re importante que el vestuario y el arte transmitieran algo específico. Y elegimos un color para cada una de las protagonistas. Alexia es rojo, Jacinta es amarillo… pero tampoco podían ser Teletubbies, entonces todo el tiempo tenés que estar encontrando un poco el límite, que no sea obvio pero que esté.

Reliquia

Además constituye la personalidad de ese personaje o la emoción que está sintiendo en ese momento.

Elina

Exacto, total. Eso me parecía interesante. No solamente que sea lindo.

Reliquia

Que transmita. Es que lo estético no necesariamente tiene que ser lindo. Puede ser estéticamente curado y que sea feo.

Elina

Ni hablar, pero porque está en función de lo que queremos contar, que eso es lo interesante en el cine. No es una campaña de moda, no es Pinterest. Si tiene que estar feo, tiene que estar feo.

Reliquia

Viste que dicen que es la era del collage o de la esquizofrenia, que todo en el arte ya fue inventado y uno se alimenta de cosas ya inventadas. ¿Vos pensás que es así o que todavía existe el arte por el arte y la pureza de inspirarse de la vida misma?

Elina

Me encantaría decir que sí, que existe la posibilidad y que cada uno se inspira de lo que lo inspira. Sí es verdad que somos seres sociales y esponjas y estamos recibiendo todo, incluso yo por ahí no soy consciente de cosas que estoy replicando y cosas de las cuales me estoy inspirando, que no las estoy ni pudiendo poner en un pensamiento consciente.

Reliquia

En tu película vos filmás, documentás y después creás con ese raw material, esa cosa cruda que recopilás.

Elina

A medida que vas encontrando qué es lo que querés contar, te vas acomodando. La película arranca y yo no sabía bien por dónde iba a ir, estaba filmando los primeros 15 días que estábamos viviendo mi mamá y yo solas en una casa. Ella pintaba y yo la filmaba. Y nuestras conversaciones y la monotonía de ese tiempo y esa convivencia femenina. Después llegó el resto de mi familia, nos juntamos y empezamos a vivir todos juntos. Y de a poco me di cuenta de que a mí al que me interesaba filmar era a Iñaki, mi hermano menor. Y que era importante haber contado primero cuál era el universo femenino de esa familia.

En el campo los días son más largos, la ópera prima de Elina, se estrenó en el marco del BAFICI y tuvimos la oportunidad de verla proyectada en la terraza de ArtHaus, donde compartimos función con algunos de sus protagonistas.

Reliquia

Porque también es parte de lo que es él, también lo constituye.

Elina

Exactamente. Y él está creciendo, está dejando de ser niño, está pasando a su adolescencia, entonces al principio yo observaba y por ahí había algo que me interesaba, entonces pedía que lo repitieran o los filmaba de un lado, los filmaba del otro. O estaban pasando miles de situaciones constantemente y algunas me interesaba filmar, otras no.

Reliquia

Estás con cámara en mano como un pintor. No es que hay una escenografía preseteada…

Elina

En la serie sí. Pero es una idea. La escucho a mi abuela que no puedo creer que se pone a hablar con mi otra abuela, las dos de sus casamientos. Una saca las fotos: “mirá lo que era yo, mirá ese casamiento”. Y decís: “esto es espectacular”. Es oro puro y yo feliz de que haya una cámara registrándolo. Y veo el encuadre y me parece buenísimo, eso sí me inspira muchísimo.

Reliquia

Hoy todas las experiencias están curadas, vas a un café y el mobiliario no es cualquier mobiliario, el logo no es cualquier logo. Me resulta interesante el hecho de filmar en crudo en un mundo que está totalmente brandeado. Es re interesante el branding y el diseño en general, pero la emoción cruda humana también tiene una cosa muy potente que creo que vos lo rescatás mucho en tu trabajo.

Elina

Y después la posibilidad de contar a partir de la edición. Bueno, tengo un montón de material y de acá qué me interesa contar. Me interesa que él está proponiendo planes y nadie le da bola. Que a los grandes les gusta hacer otra cosa y él está tratando de ser más grande, pero es chiquito y sin encontrar mucho su lugar, y después mis hermanos que no tienen una masculinidad tan cerrada y tan cuadriculada, entonces es un poco femenino todo.

Reliquia

Es lindo ver el lado femenino en un hombre.

Elina

Exacto. Y lo vulnerable, cómo aparece y siempre hay uno que le está enseñando al otro, y se suben al techo y Marcial tiene miedo, pero después se hace el canchero con Iñaki. Esos vínculos.

Reliquia

Hace poco leí un relato de una chica que hablaba de la memoria, y de cómo uno va cambiando lo que siente de una experiencia que vivió a través del recuerdo, y que ahora nosotros estamos todo el tiempo con un teléfono en la mano, entonces constantemente sacamos fotos, videos, registramos todo lo que hacemos. Antes quizás uno se iba de viaje y llevaba una cámara de rollo y nada más.

Elina

Tenía 10 fotos espectaculares…

Reliquia

Y la chica contaba que hacía no sé cuántos años había viajado a Londres y casi no había sacado fotos. Entonces decía: “todo lo que yo viví en ese viaje quedó en mi mente”. Ahora tenés 20 mil fotos.

Elina

Incluso, para mí, vos por ahí ibas con un rollo y tenías 10 fotos buenas. Ahora tenés 14 mil selfies de mierda y el cafecito que te chupa un huevo. ¿Cuál pienso que quiero que siga estando para los próximos años? ¿Cuál querés imprimir? Muy pocas.

Reliquia

¿Cómo pensás que cambió la forma de contar historias en un mundo donde tenemos una cámara en mano todo el tiempo y estamos contando nuestra historia constantemente online?

Elina

Yo creo que hay algo que es más interesante, que es la posibilidad de que todos podamos filmar.

Reliquia

La democratización…

Elina

Sí. Medio Ratatouille lo que voy a decir. En Ratatouille, si yo recuerdo bien, lo que él decía era que no es que todos van a ser un chef, sino que existe la posibilidad de que haya un chef en cualquier parte. Y un poco con el cine es lo mismo. Ahora no vas a necesitar un montón de plata para filmar una película. Pero necesitás querer filmar una película, ver cine, llevar el proyecto adelante. No es que porque tengas un montón de material hacés una película. Ahora hay más medios para que más personas podamos hacerlo. Esta película, si no hubiese existido una cámara y yo poder estar filmando sola en el campo, no hubiese podido existir. Pero no por haber filmado todo eso se convierte en una película.

Reliquia

Sí, porque hay un proceso de edición también y un hilo conductor.

Elina

Una búsqueda.

Reliquia

A veces lo que hace a la película es el concepto y la intención.

Elina

Después hay un bombardeo de imágenes y también me pasa que yo filmé mucho a mis hermanos y tenía muchas horas de material. Entonces hay que poder tomar una decisión de qué es lo que estás buscando. No filmar por filmar.

Reliquia

Bueno, esto pasa con esas fotos instantáneas que sacamos y claro, tenés en el carrete 50 fotos de un cafecito para qué. ¿Querés hacer un collage de cafés para colgar en tu cuarto, cuál es el objetivo? ¿Querés mostrar que estás ahí para que aparezca la persona que querés que aparezca? Entendemos que siempre hay una intención atrás y hoy hay poca intención y a la vez mucha intención detrás de la imagen. Mucha más que la que había antes.

Elina

O menos…

Reliquia

Quizás cambió el significado. O la manera en la que uno comparte. Ahora todo es más monetizable, todo es más por las visualizaciones, o se tiende a eso. Entramos a Instagram y no solamente vemos las fotos de nuestros amigos, sino también de un montón de productos que nos quieren vender. Entonces estás compitiendo con un montón de otras cosas, todo en la misma bolsa. Y no sacás la foto ahora del matcha y la subís, sino que sacás 20, después hacés un recorte de la mejor…

Elina

La editás durante horas, y “¿qué mierda voy a escribir abajo?”

Reliquia

Tal cual. Y te vas de viaje y estás posando para ver qué foto querés subir, o cómo querés salir. Y cambia la experiencia que uno tiene del viaje si está concentrado en sacar la foto o filmar. O de repente en un recital, que antes ibas y estabas mirando y escuchando y cantando, y ahora son todos celulares.

Elina

Lo ves mediante 200 celulares.

Reliquia

Pero si estás muy lejos te sirve porque mirás la pantalla del otro.

Elina

Sobre todo si es un buen celu y tiene un buen lente.

Reliquia

Es muy loco, muy Black Mirror.

Elina

Me quedé pensando en esa pregunta que me hiciste sobre qué me inspiraba y siento que en el caso de la serie son las conversaciones con mis amigas o las conversaciones con gente sobre historias de amor. Que muchas veces es “tengo una historia de amor para contarte”.

Reliquia

A mí me gusta de tu trabajo cómo se visualiza lo femenino. Que si vos querés, en la historia del arte hay pocas pintoras mujeres, hay pocas próceres mujeres o no hay.

Elina

Hay pero están invisibilizadas la mayoría.

Reliquia

Entonces eso de visibilizar ese lugar tan femenino, tan vulnerable desde la imagen… El primer corto del jean es fuertísimo, parece súper light y no lo es. Atrás está toda esa cosa que atraviesa a la persona. Y eso de que la mujer estuvo tan poco presente en la historia y que ahora se cuenten historias de mujeres es interesante a nivel sociocultural.

Elina

Sí, y en el caso de mi película, que mis protagonistas son varones, para mí es re importante que sea su hermana mujer la que los está filmando, y eso se nota.

Reliquia

¿Qué mujer es Elina? ¿Cómo describirías al personaje Elina Firpo?

Elina

Uy, qué pregunta. Creo que soy una mujer muy apasionada, muy intensa, con una certeza por momentos muy clara de lo que quiero y mucha fuerza para sacar eso adelante. Y por otro lado muy vulnerable, muy sensible. Ahora estoy con unos problemas de alergia, estoy brotada, se me brota todo el cuerpo. Siento que tengo esas dos fuerzas muy a flor de piel. Por un lado, una sensibilidad muy grande, que muchas veces la padezco, y por otro lado esa fuerza que a veces es un poco una coraza y otras la que me da la posibilidad de llevar procesos y proyectos adelante, y la sensibilidad lo mismo.

Reliquia

También esa fuerza y ese propósito tan fuerte llevan a esa sensibilidad, le dan un canal, se complementan.

Elina

Sí, a veces siento que viene la fuerza y la protege un poco a la sensibilidad

Reliquia

Se van retroalimentando

Elina

Y los demás tipo: “Ay, ¿llorás vos también?”. Sí, un montón.

Reliquia

“Quizás lloro por dentro y no lo ves”.

Elina

Y por ahí digo algo medio fuerte, digo lo que pienso y después me quiero matar. Y me muero si se sintió mal esa persona.

Reliquia

¿Sos de un signo de agua?

Elina

Tengo sol y luna en Aries, soy muy…

Reliquia

Ahí está el empuje…

Elina

Soy muy empuje, pero tengo sol en casa 12, que supuestamente eso hace que mi Aries sea medio acuático y tengo ascendente en Tauro, que es importante para poner un poco de tierra.

Reliquia

De disfrute en todo este propósito. ¿Te sentás a ver tus cosas, a ver tu serie con pochoclos?

Elina

Sí, me encantaría. Ahora necesito descansar. Estoy hace dos años corriendo sin parar.

Reliquia

Entrar en tu Tauro…

Elina

Sí. Necesito levantarme a la mañana en pijama y comer comida hecha por mí en mi casa. Hace tres meses que estoy comiendo catering de rodaje.

Reliquia

Sí, lo cotidiano.

Elina

Sentir que necesito volver a tomar control de mis decisiones y de mi vida un poco. Porque el cine también puede ser muy… entrás y no sabés a qué hora te vas, si te vas a la mañana o a la tarde. Y también estos proyectos que por ahora siguen siendo independientes y los bancamos nosotras, entonces hay meses que yo laburo 15 horas por día en rodajes industriales o los sábados y domingos tengo que trabajar en los míos, entonces me está costando mucho frenar y poder disfrutar y descansar un poco.

Reliquia

Es esta doble vida que llevan los artistas de que de algo hay que vivir y después tenés que llevar a cabo tu propósito y tu vocación más genuina, entonces es como un doble trabajo y encima en tu segundo trabajo ponés de tu ser, y eso te drena bastante, es otro tipo de energía.

Elina

Sí, total. Y hoy estamos en esta instancia, tanto de la película como de la serie de tener que venderlo. Hacer marketing. A veces me visto y me invento un personaje y me voy a un canal de streaming, a otro canal de streaming, que no importa si tienen 20 seguidores o 20 mil, nos da igual, nosotras vamos a hablar de la serie.

Reliquia

Hay que vender.

Elina

Hay que vender.

Reliquia

Defendiendo los personajes hasta el final.

Elina

Que es lo que nos dijeron también. “Chicas, más allá de vender la serie ustedes se tienen que vender a ustedes mismas”. “Si quieren dirigir, también se tienen que vender a ustedes mismas como directoras jóvenes, mujeres, fuertes”, todo eso.

Reliquia

Bueno, dio la vuelta el feminismo, como que hoy garpa ser una mujer feminista fuerte y directora además.

Elina

Y sensible también. Yo creo que es importante poner en valor la sensibilidad y la vulnerabilidad. La serie y la película, los dos proyectos, buscan un poco eso. No hay que sabérselas todas. Si me preguntás mi personaje, me gustaría aprender un poco más de eso. A poder mostrarme más… No me las tengo que saber todas. Aprender.

Reliquia

Siempre tenés algo para aprender de cualquier persona. A veces aprendés hasta de alguien que no te imaginabas. La serie habla sobre el amor, principalmente, el amor de amistad, de pareja, y en tu película el amor de la familia, de los hermanos, ¿qué lugar tiene el amor en tu vida?

Elina

Y… para mí es re importante el amor. En todas las formas. Esos tres amores: El amor de pareja, el amor de la amistad y el amor de la familia. Y al vivir afuera también mi familia me acompaña en mis proyectos, porque por ahí mis hermanos varones no son mucho de hablar por teléfono, entonces para mí es importante venir a Buenos Aires y tener tiempo de calidad con ellos.

Reliquia

¿Cómo ves este tema de que muchos argentinos talentosos y con proyectos tan grandes como el tuyo tiendan a irse a vivir afuera? ¿Por qué pensás que sucede eso a nivel social? ¿Ves que es algo positivo que uno pueda irse y retroalimentarse de otras culturas o perdés un poco tu identidad y esta narrativa más argentina?

Elina

Hay algo de vivir afuera que a veces te volvés más argentino que nunca. Yo a veces me encuentro cantando el himno sola.

Reliquia

Es espectacular la escena.

Elina

En España, sola, canto el himno. En mi caso puntual, yo no me fui a España porque en Argentina no tenía oportunidades, de hecho me estaba yendo bien, sobre todo la segunda vez que me fui. La primera vez no le había dado posibilidad a Argentina, quería probar una experiencia afuera, tenía 23 años y quería ver qué onda. Fue durísimo. Terminé trabajando en un restaurante, fue re complicado. No era tan fácil trabajar en cine, no conocía a nadie. Pero la segunda vez que fui a España fue en 2023, yo venía de trabajar acá y me estaba yendo muy bien. Y fue una decisión mía, por suerte. Sé que otras personas se tuvieron que ir por otras razones. Yo me fui porque quería probar vivir en Madrid. Y quería vivir 9 meses allá y 3 meses acá porque para mí era importante tener ese tiempo de calidad con la gente de acá, con mis abuelas y los veranos en el campo. Algo muy mío y muy de mi identidad que para mí era importante poder sostener, que por ahí en ese primer viaje no lo tenía tan claro. Yo quiero saber que a veces cuando extraño puedo decir: “pero si yo estuve un mes acostada hablando con mis hermanos y tomando mate”, como algo de lo cotidiano que no perdí.

Reliquia

Sostener lo cotidiano. El mate, la familia. Y también es una forma de mantener el arraigo. Porque de repente te vas y estás un año sin venir…

Elina

Además me acuerdo de hablar con gente que extraña muchísimo Buenos Aires y yo no quiero eso. Y estoy feliz de estar en Madrid. Yo tenía ganas de estar 9 meses allá y 3 meses acá y mis proyectos son de acá. Argentina a mí me está dando la posibilidad de producir. Yo voy a España y soy ayudante de dirección en equipos industriales. En Argentina logré dirigir. Entonces a mí Argentina me dio muchísimas oportunidades. Pero también porque es donde tengo mis vínculos. Yo a la serie no la hubiese podido filmar en España. Mi papá me prestó su auto, filmamos en la casa de una amiga, en la casa de otra amiga, a mi abuela le sacaba las cortinas, mamá me dice: “la vi de vuelta y descubrí más cosas”, le robé todo. Fue en el verano, yo estaba de vacaciones y le desvalijé la casa. Y mi primer laburo en cine fue acá, acá era donde tenía contactos y tenía posibilidades.

Reliquia

¿Pero es por una cuestión de contactos, de alcance, de la historia misma, por qué es más difícil allá que acá?

Elina

Actualmente, en el caso de la serie, nosotras acá en Argentina tuvimos la posibilidad de hacer una coproducción con nuestra universidad. Entonces nos dieron los equipos, que en España habría que ir a alquilarlos, que salen una plata que nosotras no manejamos. Que la serie lo valió, tiene ese gasto, pero nosotras no lo pagamos. Eso para empezar a hablar. Estoy teniendo posibilidades para dirigir acá. Todavía la Elina directora no llegó a España.

Reliquia

Bueno, va a llegar.

Elina

Ya va a llegar. Bueno, estuvo en Alemania Elina directora -ella hablaba en tercera persona-. Sí, estuvimos en Alemania en un festival presentando la serie y ahora en septiembre vamos al festival de Italia. Re lindo.

Reliquia

Está dando la vuelta al mundo.

Elina

Está dando la vuelta al mundo. Estuvo en Indonesia, no fuimos, pero la serie estuvo allá, con subtítulos en inglés.

Reliquia

¿Cómo fue que llegó a esos países?

Elina

Hay festivales que abren convocatorias y vos mandás la serie, muchísimos nos dicen que no, constantemente nos dicen que no a la serie, a la peli, y algunos dicen que sí.

Reliquia

Es un poco insistir hasta que alguien dice que sí.

Elina

Todo el tiempo, sí. Y ahora me estoy movilizando porque quiero que se estrene en una plataforma en España la serie. Hoy lo importante es que nos vean. En realidad todo esto de la serie surgió de que cuando la gente quiere dirigir, lo que te contestan las grandes productoras es: “¿vos qué filmaste?”. Entonces filmemos. Adelántemonos a esta pregunta.

Reliquia

Y siguen en equipo con Lu.

Elina

Seguimos en equipo con Lu. Y es espectacular filmar con alguien, trabajar con alguien, todo para adelante. Yo estuve muy cansada últimamente porque se me mezcló el estreno de la peli con el estreno de la serie y Luli sostuvo un montón. Así que es re lindo eso también. Cuando una no puede, la otra tira para adelante. Siempre la ley es “si una está para abajo y la otra para adelante, hay que subir para adelante”.

Reliquia

Otra forma de amor es el trabajo, quizás. Encontrar un buen socio o un equipo de trabajo, porque pasás muchas horas con esa persona, más que con tu familia, que con una pareja.

Elina

Total, todo el día. Estamos casadas, es un matrimonio.

Reliquia

¿Qué consejo le darías a un director joven argentino que quiere arrancar en el rubro?

Elina

Para mí lo más importante es saber lo que querés contar, que sea un tema que te parezca interesante genuinamente, no que creas que es interesante, y que seas consciente del tamaño que podés abarcar. Es preferible que sean capítulos más cortos con menos locaciones y con menos actores. Que solamente dependa de los medios que vos tengas. Si tenés una cámara y tenés dos amigos o tenés que filmar a tus hermanos, pero que la idea tenga que ver con lo que vos puedas llevar adelante. Para mí lo interesante de esta serie era que no necesitábamos un montón de plata, no necesitábamos más que la creatividad y las casas de nuestros amigos.

Reliquia

Y un par de objetos robados a tu abuela…

Elina

Varios objetos robados de mi abuela. Y todo el tiempo era “si tal no puede, le decimos a tal otro”. Todo el tiempo encontrando porque sabíamos que la serie se iba a filmar. Y que el deseo no dependa de la decisión del otro (siempre y cuando no le hagas mal a nadie). Encontrá la forma de poder llevarlo adelante. Y la única forma de ser director de cine es dirigiendo cine. Salir al barro.

Reliquia

Y el trabajo final te llevó a decir: “hoy soy directora de cine”.

Elina

Hoy soy directora de cine. La primera vez que me sentí directora fue cuando mi corto quedó en BAFICI. Un festival de cine me está reconociendo como directora de cine. Un corto sobre mis hermanos, y mi abuela decía: “¿por qué a la gente le interesa tanto ver a unos chicos peleándose en el auto?”A veces necesitás el aval del otro también. Para mí los festivales también sirven para eso. Yo sentía que no iba a hacer un corto o una película hasta que no apareciera en una pantalla. Para alguien más eso también es cine. Obvio que la primera persona que tiene que confiar en uno mismo es uno.

Hay que animarse y jugar, no deja de ser una instancia de juego.

Nota al pie: Todo lo que leés en Reliquia Mag está escrito a mano de principio a fin, sin uso de IA.

#1 El ritual - Agenda Calle Arroyo

El codo reluciente, un paseo por Calle Arroyo

“Ecléctica, europea y algo refinada”. Situada en el barrio porteño de Retiro, la Calle Arroyo se extiende a lo largo de cuatro cuadras desde Juncal y Esmeralda hasta la Plaza Carlos Pellegrini. Antes de ser conocida por su actual nombre, se llamó “Calle de las tunas” y “Calle Pueyrredón”.

Una de sus características principales son las joyas arquitectónicas de estilo francés. Alberga emblemáticas edificaciones, como el Palacio Estrugamou, la Embajada de Brasil y la plaza recordatoria de la Embajada de Israel, en memoria a las víctimas por el atentado de 1992.

Gracias a su trazado curvo y el estilo de su entorno, el escritor Eduardo Mallea le inventó el apodo “codo aristocrático de Buenos Aires”. Además de las construcciones, lo que hace especial a esta calle es la calidad de las galerías de arte y propuestas gastronómicas que concentra.

Recorrimos Arroyo de punta a punta, para ofrecerles una guía curada de los lugares que no pueden perderse quienes deseen visitarla.

VALK gallery

VALK es una galería multidisciplinaria ubicada en la calle Esmeralda, sobre la misma manzana que el Palacio Paz. Es un espacio moderno de hormigón vidriado que llama la atención por su amplia vidriera a la calle, que exhibe el taller donde se crean piezas únicas.

Se encuentra dividida en tres zonas. La primera es la marca Cúbreme, que pertenece a la artista textil Alejandra Gotelli, a quien tuvimos el placer de conocer. La siguiente se dedica a muestras itinerantes de artistas -más que nada pintores-. Y la tercera se encuentra habitada por diseñadores gráficos. Parece una utopía similar a la pensada por la Bauhaus, donde el lenguaje del arte y del diseño conviven bajo un mismo techo.

Nos metimos a fondo en el diseño textil para saber de qué se trata Cúbreme, la propuesta sustentable de Alejandra, que parte desde el principio de la cadena de producción. Entre cuentos de ovejas, fardos de lana y estancias, la diseñadora nos explicó que su familia le enseñó desde chica que se puede hacer mucho con poco. Para que la tierra siga proveyendo, era -y sigue siendo- necesario pensar un sistema productivo sostenible y cuidar el ciclo productivo para proteger al medio ambiente.

Entre sus piezas se encuentran sweaters de lana y de fibras naturales sin teñir, que buscan persistir en el tiempo. Además, combina hilos de cobre y fieltro para la elaboración de accesorios. Sus clientes son fieles porque entienden que el valor de las prendas va más allá de lo que se ve en la superficie. Trabaja con lanas de oveja y también de guanaco. Nos contó que el guanaco es una especie autóctona, y en cambio la oveja es endémica, por lo cual existe una diferencia en producir con una o con la otra. Debido a la cría de ovejas, principalmente en la Patagonia, el guanaco, que no está domesticado, quedó desplazado. Además, al ser un animal que se esquila de pie con mayores recaudos y costos, es más difícil encontrar marcas y productores que se dediquen a ello. Hablamos sobre la importancia de encontrar un balance en la elaboración entre lo endémico y lo autóctono, para poder generar el menor impacto ambiental posible y así mantener el perfecto equilibrio.

Derivamos la conversación hacia una charla filosófica en relación a cuán conscientes somos sobre el origen de las prendas que consumimos, no sólo el lugar, sino también quién las produjo y en qué condiciones, y a dónde van a parar cuando no las necesitamos más. Nos preguntamos si puede existir un equilibrio en la especie humana, si el trabajo que realizamos es correctamente retribuido, si tiene un impacto positivo y sobre a qué dedicamos nuestro tiempo como seres, a dónde van todos nuestros recursos y cómo la forma de pensar y repensar el consumo fue cambiando a través del tiempo. Recordamos historias de la época de nuestras abuelas que, muchas veces, frente a situaciones de necesidad, podían crear una bolsa para supermercado a partir de fibras sacadas de un sachet de leche.

Cristian Botanski

Obra PERSONAS- Instalación inmersiva, Monumenta, 2010. Christian Boltanski

Nos remitimos al artista Christian Boltanski y sus obras realizadas con desechos de la industria textil, metáforas ácidas de la sociedad de consumo y el desplazamiento cultural.

El artista Francés usó 30 toneladas de ropa desechada, una grúa de 18 metros y el sonido de los latidos del corazón humano. Un gancho al final de la grúa alcanzaba la ropa colocada en ordenadas pilas alrededor del almacén. Cada prenda de vestir se iba depositando en la cima de la montaña, llevando simbólicamente las “almas” de quienes habitaban la ropa a un “lugar más alto”. De esta manera, una pieza simbolizaba a una persona, llegando a representar a unas 6.000.

Alejandra nos terminó mostrando una pequeño papiro de tela, similar al diseñado para guardar los pinceles de un artista, confeccionado con algodón de fibras naturales y cerrado con una tira de cuero color suela, donde se guardan cubiertos de bambú. Este objeto responde a una necesidad concreta que observó la artista, ya que la zona donde se encuentra VALK está rodeada de oficinistas que, cuando van a comprar sus almuerzos, salen de los locales con bandejas, bolsas y cubiertos de plástico que van a la basura en menos de una hora.

Comenzamos a debatir sobre qué tipos de políticas y de regímenes impositivos deberían tener las empresas en cuanto a los materiales de descarte, a la impresión de etiquetas full color, al exceso de plástico y la forma de distribución de la mercadería. Resaltamos la importancia del consumo local, de la preservación de las especies autóctonas, de las prácticas artesanales, de la durabilidad y el peligro de la obsolescencia programada. De cómo un país como Argentina, con tantos recursos naturales y humanos debe ser protegido.

Para finalizar, nos mostró orgullosa un sweater hecho de lana de guanaco en su color natural, un camel brillante, de un hilado tan suave como abrigado. Nos fuimos repensando nuestra forma de consumir, entendiendo que no da igual dónde uno compra y pone su dinero y que la economía es también una forma de pensar la sociedad. Que hay excedentes en la producción, toneladas de descarte y sigue existiendo pobreza, concluyendo que nuestras formas de consumo y explotación son un problema cultural y que la economía debería reordenarse desde patrones de consumo.

Pieruzzini - Galería

Pieruzzini es una galería de arte y antigüedades fundada por Fabián Pieruzzini, especialista en conservación, restauración y puesta en valor de patrimonio cultural, figura emblemática del equipo del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco.

Guido, su hijo, quien creció entre bastidores y pinceles, nos recibió en la galería para contarnos sobre el oficio que emplean como curadores. Pieruzzini está ubicada en la calle Arroyo, en una zona que primero contaba sólo con edificios. En sus comienzos, las construcciones tenían sus plantas bajas como viviendas que luego se convirtieron en locales comerciales, y en la cadena de galerías que hoy pueblan este codo reluciente. Las galerías empezaron a emplazarse allí durante la segunda mitad de la década de los noventa y aprovecharon los sótanos de esas viviendas como trastienda. Hoy en día el lugar intercala gastronomía de alto nivel y espacios de arte referentes de la escena local.

Pieruzzini al principio se encontraba en el Paseo Arroyo y luego abrió local propio directamente sobre la calle. Nos llamó la atención debido al contraste presente en su vidriera entre lo clásico y lo contemporáneo. Está pintada de negro, con una prominte escalera blanca con baranda metálica, que nos remitió a una especie de living en dos alturas rodeado de arte de las más variadas épocas. El galerista es gran conossieur del arte medieval y cuenta en su catálogo con pinturas de Old Masters y piezas de mobiliario antiguas, que conviven con arte más actual y moderno. Además del carácter de cada obra y el currículum del artista, Guido nos aseguró que para él es muy importante la técnica. La iluminación es un punto a destacar de Pieruzzini, eligiendo luz cálida que le da al ambiente una calidez y aura especial. Con el fin de iluminar de manera más efectiva el mobiliario y las obras, llegó a fabricar lámparas de bronce a medida que complementan la iluminación más tradicional.

Entre los artistas notables que encontramos en la galería se encuentra el londinense Stephen Koek Koek, contemporáneo a Quinquela Martin, quien llegó a Buenos Aires y se enamoró también de la zona portuaria. Su pincelada es recargada, espontánea y su pintura está colmada de color. Con la belleza de sus obras logra resaltar la belleza de la ciudad y su identidad cultural.

Silvina Mansilla es una artista argentina que Guido mencionó con mucha estima. Nos contó que le impresiona cómo fue evolucionando su pintura y cómo fue perfeccionando su técnica a través del tiempo. Esta artista crea paisajes oníricos desde su imaginación, lugares que le gustaría conocer, donde le gustaría refugiarse. Produce desde su vivienda en el Delta de Tigre y, si bien en los cuadros no hay representaciones realistas, podemos ver algunos atisbos de flora y fauna autóctona, en tonos verde musgo, olivas, amarillos cálidos desaturados y detalles pastel.

Guido sonreía con calidez, orgulloso de compartir el oficio que lo eligió desde que estaba en la cuna y que él mismo volvió a elegir una vez adulto. Nos dio la sensación de que es una persona muy consciente de lo que conlleva un proceso artístico y de que la producción de un artista se ve interpelada por su historia de vida, que eso es lo que la hace rica. Fue muy generoso con su tiempo, nos compartió su experiencia como galerista y nos dio su perspectiva sobre la escena local del arte. Resaltamos su historia desde el reconocimiento que implica para él haber crecido entre cuadros y cultura y el disfrute que le genera trabajar codo a codo con su padre, de quien aprendió el oficio familiar.

Inmersas en una trastienda en la que convergen muebles antiguos, cofres de distintas eras de la historia, cajas con incrustaciones detalladas, nos sentimos como parte de un relicario. La reliquia en este caso no fueron solamente los objetos, sino el poder compartir historias con alguien que nos mostró su espacio con gentileza. No habíamos ido a comprar, no fuimos a tasar cuadros, no éramos clientes. Éramos dos desconocidas que queríamos escribir una reseña. Sólo con esos datos Guido nos abrió las puertas, tanto de su segunda casa como de su historia familiar. Esa fue la verdadera joya para nosotras. El contacto humano, los tesoros que se guardan de generación en generación, la identidad que se traspasa de padre a hijo mediante un oficio. El oficio que prima sobre la inmediatez y el reconocimiento, el trabajo silencioso que emerge con un valor insoslayable y que perdura en el mundo físico.

Galerías Paseo Arroyo

El tango habla de cambalache, nostalgia y amor. Los colores vibrantes se mezclan con el óxido de lo que alguna vez fue y que, aunque el tiempo le haga perder el brillo, sigue valiendo por su historia. Como una melodía que pedía que la siguiéramos, al fondo de la galería Paseo Arroyo encontramos nuestra canción. Alfombras, esculturas, miniaturas africanas, incas y cuadros, muchos cuadros. Así es el espacio de Marcelo Balestrini Salas, que exhibe en los locales 14 y 15 maravillas encontradas en diferentes lugares del mundo. A él no le gusta la palabra ecléctico, así que preferimos definirlo con la sensación que nos dejó: generoso. Era la primera vez que nos veíamos, nacimos en diferentes generaciones y sin embargo ninguna frontera impidió que compartiéramos una charla que parecía de amigos de toda la vida.

Frenamos a preguntar de qué estaba hecha una silla que nos había llamado la atención y terminamos hablando sobre Inteligencia Artificial, viajes y la historia del hijo fotógrafo de Rockefeller, que desapareció en Nueva Guinea, y el libro que su padre realizó en su honor.

Marcelo nos compartió anécdotas, nos contó que vivió en Sudáfrica, Brasil y Centroamérica, nos habló sobre algunos artistas y sus creaciones e incluso nos recomendó un taller de escultura. Además de galerista, es ingeniero industrial y le hace honor a su expertise para generar la puesta en escena de sus hallazgos. Tal es así que tuvo la habilidad necesaria para que dos esculturas creadas por diferentes personas encastraran a la perfección, como si hubiesen sido hechas una para la otra.

Además de valorar su ojo curatorial y escenográfico, compartimos visión a la hora de pensar qué tipo de objetos queremos llevar a nuestros hogares. Cuestionamos la moda descartable de algunos tipos de arte digital, no simplemente por una cuestión moral o estética. En palabras de Marcelo, los animalitos que se reproducen en ese tipo de cuadros son muy lindos, pero, ¿a qué le estamos dando valor cuando compramos arte?, ¿queremos tener la misma pared que nuestro vecino o una pieza con alma, que haya sido creada con sabiduría y pasión? Nosotras, sin dudas, nos quedamos con el cambalache, la nostalgia y el amor.

Fundación OSDE

Fundación OSDE se creó a fines de 1991, con el objetivo de apoyar y generar iniciativas en los campos de la salud, la sociedad, la cultura y el arte para ampliar y fortalecer el compromiso con la comunidad en todo el país. Desde su nacimiento hasta la actualidad, fue incorporando temáticas relacionadas con la innovación y la sustentabilidad, en sintonía con los intereses y las necesidades que surgieron en la sociedad para generar un espacio de información y reflexión.

Visitamos la exposición “Elogio de la imaginación” (del 28 de mayo al 29 de agosto de 2026), una propuesta de Laura Spivak junto a los artistas COTELITO, Juliana Iriart y Daniel Roldán, que exploró las posibilidades de la imaginación y la creación para proyectar una alternativa más constructiva y amorosa, tanto con el planeta como con las personas que lo habitan, para el mundo que nos espera.

Si bien la muestra ya terminó, les compartimos imágenes y el texto que preparó la curadora, que nos dejó pensando qué clase de lugar queremos dejarle a las personas que vendrán cuando nosotros ya no estemos, qué espacio le damos al juego y cómo podemos modificar la realidad.

Texto curatorial de Laura Spivak

Hace unos años, la BBC preguntó a los niños británicos si preferían la televisión o la radio. Casi todos se pronunciaron por la televisión, lo que fue algo así como comprobar que los gatos maúllan o que los muertos no respiran. Pero entre los poquitos niños que eligieron la radio, hubo uno que explicó: -Me gusta más la radio, porque por radio veo paisajes más lindos. -Eduardo Galeano

¿Cómo cambiar el mundo si no podemos siquiera imaginarlo? Formamos parte de una maquinaria que no se detiene. La velocidad de los acontecimientos y las demandas cotidianas nublan nuestra capacidad de reacción. Respondemos a los problemas, cada vez más críticos y complejos, con viejos esquemas y artilugios. En un contexto de constante saturación de imágenes, de información, de dispositivos e inteligencias artificiales, de consumo, de inmediatez, ¿qué lugar ocupa la imaginación?

En su capacidad de crear imágenes, ideas y conceptos, la imaginación no solo nos ofrece la posibilidad de transportarnos a mundos fantásticos y desconocidos, sino que también es una herramienta indispensable para modificar la realidad. Es una fuerza poderosa y transformadora, fundamental para el desarrollo de las personas y las sociedades. Una fuente de creatividad e inspiración esencial para definir nuestra experiencia en el mundo.

En este sentido, el arte y el juego son el espacio ideal para potenciarla porque habilitan la inventiva, el descubrimiento, la belleza, la transgresión. Un espacio donde reconocer deseos, fantasías, intuiciones. Donde encontrarse con otros para desarrollar recursos propios y colectivos que puedan ampliar y fomentar la capacidad para modificar el curso de las cosas, incluso de aquellas que parecen inapelables.

Considerando esto, me pregunto: ¿qué espacio para imaginar se les ofrece a las infancias de hoy? Pienso en los niños y las niñas y en el mundo que les toca y tocará vivir. Y en las herramientas con las que van a contar para poder enfrentarlo con creatividad y con libertad. Invité a Juliana, Daniel y Cotelito para indagar sobre el lugar que ocupan el juego y la imaginación en nuestras trayectorias personales y profesionales, en nuestro accionar, en nuestra mirada sobre el mundo y en cuánto de nuestra infancia hay en los adultos que somos.

Esta exposición, en la que los artistas despliegan sus imaginarios y comparten nuevas y diversas realidades, es un llamado de atención sobre la fragilidad de la imaginación y sobre lo imprescindible que resulta protegerla y cultivarla. Porque la imaginación es poder, e imaginar es un derecho. El derecho a encontrar más y mejores herramientas para la vida, a no conformarse con lo dado, a proponer cambios, a ponerse en el lugar del otro, a modificar la realidad. Para resistir. Para cambiar el mundo.

Se hizo fama de aristocrática, refinada, parisina y distante, ícono europeo de Buenos Aires. Más allá de los clichés, para nosotras Calle Arroyo es mucho más que todo eso. Es el recuerdo de que lo antiguo puede brillar por el valor que le dan las personas. Es el espacio que alberga talento, generaciones guardianas de lo que un país rico no sólo en recursos sino también en capacidad de ingenio alguna vez creó. Es el símbolo que se eleva sobre gloria, identidad y preservación. Son las joyas que se sostienen gracias a la generosidad de aquellos que comparten, cuidan y transmiten. Arroyo es el codo reluciente de nuestra ciudad.

Nota al pie: Todo lo que leés en Reliquia Mag está escrito a mano de principio a fin, sin uso de IA.

#1 El ritual - Tendencias MATCHA

Matcha. De la pantalla al ritual

¿Cuál es tu razón para levantarte cada mañana? En el libro "Pensar a la japonesa", la escritora Le Yen Mai tiende un puente entre oriente y occidente para explorar el estilo de vida del país del sol naciente. En un mundo globalizado en el que las formas de habitar se entrecruzan cada vez con mayor rapidez, encontramos conceptos filosóficos japoneses para hallar una respuesta.

El Ritual, o los rituales, ceremonias de reminiscencias místicas que despiertan la necesidad de estar presentes, tanto el yo del ego como la otredad se conectan íntimamente. En la actualidad, adoptamos costumbres milenarias para sentirnos más cerca de lo espiritual, pero también porque nos vence el FOMO (Fear Of Missing Out). La estética wellness que se difunde a través de las redes sociales nos acerca a costumbres que no son propias pero que quedan lindas para la foto. Una camilla de pilates o un mat, un conjunto deportivo en colores neutros y un vaso con un jugo verde nos invitan a querer ser parte de una vida saludable, o al menos de intentarlo.

Rodeadas constantemente de estímulos, pensamos en la dicotomía que se produce entre un país en el que conviven el silencio de los templos más antiguos del mundo y el ruido exorbitante de los polos tecnológicos. Alimentar el cuerpo y tener la posibilidad de elegir con qué puede convertirse en un ritual si uno lo piensa desde la consciencia.

En Japón, existe un término para descifrar cuál es el motivo para levantarse por la mañana. "IKIGAI" significa razón de ser, es la motivación que nos impulsa a actuar y a vivir. Por otro lado, "KAIZEN" es un concepto que funciona para abrazar el cambio imitando y mejorando, como una oda a la lentitud, al orden natural de las cosas, a nuestros antepasados, al presente y al futuro que se nos regala. Combina "KAI", que significa cambio y "ZEN", que es mejora. Indica una evolución positiva lenta, constante y gradual, que no establece metas distantes y fuera de alcance, sino que se concentra en los pequeños pasos que se deben realizar cada día para acercarse al objetivo.

IKIGAI es una filosofía de vida que busca el equilibrio entre lo que amás, lo que se te da bien, lo que el mundo necesita y aquello que podés recibir a cambio. Encontrar este punto produce motivación, satisfacción y bienestar.

Empezamos la nota con una inquietud: hablar del matcha, una infusión que consumimos y que cada día está más en boga, con la intención de conectarlo con nuestros pequeños rituales. Se trata de un tipo de té verde que se elabora a partir de hojas de Camellia sinensis cultivadas bajo sombra antes de ser cosechadas y que luego son molidas hasta convertirse en un polvo.

El matcha contiene antioxidantes (catequinas) que reducen el estrés oxidativo del cerebro y “neutralizan” moléculas nocivas. Otras sustancias que se encuentran son la cafeína y la L-teanina. Según el libro “Matcha, el placer de cuidarse”, de Matcha & Co., posee mayores porcentajes de ORAC (Oxigen Radical Absorbance Capacity - capacidad de absorción de radicales de oxígeno) que otros alimentos tales como lentejas, bayas de goji, chocolate negro, nueces, brócoli y espinaca, entre otros. Originariamente, el matcha se bebía en China como té porque era considerado medicina. Su popularidad fue creciendo a medida que se conocían los beneficios que proveía: aumento de la energía, de la conciencia y sensación de calma.

Según registros antiguos, en el año 1191 D.C., el monje y misionero japonés Myōan Eisai llevó las primeras semillas de té desde China a Japón. Luego de cultivar la especie durante un tiempo en el norte de Kyoto, se decidió que Uji, al sur, sería la mejor región para producirla. La calidad del matcha continuó desarrollándose en Japón mediante métodos de cultivo cada vez más sofisticados. La difusión de la técnica los llevó a convertir este proceso en parte de un ritual, el Chadō, que es el tradicional camino del té japonés, una ceremonia meditativa donde se prepara y se sirve el matcha en armonía y quietud.

Una experiencia religiosa

Para conocer más sobre el matcha y sus procesos, entrevistamos a Victoria Ohanian, una ingeniera en alimentos que recientemente tuvo la oportunidad de ser parte de una de estas ceremonias.

Reliquia

¿Por qué decidiste estudiar ingeniería en alimentos?

Vicky

Elegí ingeniería porque me encantaban los números, y de todas las opciones me quedé con alimentos porque siempre fui medio obsesiva con la alimentación, desde chica quería saber de qué estaban hechas las cosas, cómo se producían.

Reliquia

¿Sentís que hoy somos más conscientes de lo que consumimos, o creés que elegimos ciertos productos simplemente porque están de moda?

Vicky

Sí, creo que somos más conscientes de lo que consumimos. Pero ser conscientes no implica que estemos informados. Creo que no sé si son modas pero sí que uno se deja influenciar más por alguien que quizás tiene ese poder y que por ahí da spread out, esparce información sobre qué considera sano y qué no. Pero la realidad es que mucha gente desconoce cómo leer una etiqueta. Entonces quizás sí somos más conscientes, pero no quiere decir que tengamos la información, sino que hay mucho de “copio lo que está haciendo el otro”.

Si bien hay más consciencia de lo que consumimos, también hay mucho afuera en el mercado que por ahí se ve como “sano” pero en realidad, si uno se pone a leer los ingredientes, puede deducir que no lo es.

Reliquia

¿Por qué se puso tan de moda el matcha en comparación con otros tés?

Vicky

Creo que es una moda que empezó por las redes, por gente influencer que lo empezó a tomar y es exótico porque es verde. Pero por otro lado el matcha, a diferencia del café, por ejemplo, o un té verde, se considera un superfood. Un superfood es un término comercial y marketinero que se le atribuye a los alimentos que están potenciados en sus propiedades. Por ejemplo, yendo a los micronutrientes (vitaminas, minerales, antioxidantes). Y en este caso, el matcha tiene mucha capacidad antioxidante y el aporte que hace es mucho más alto que el de un té verde en la misma proporción.

Por lo tanto, el efecto es mayor y por eso creo que también se puso de moda. También creo que el matcha es más moldeable. Cualquier otro té sólo se toma en una infusión, mientras que con el matcha se puede jugar y hacer smoothies, lattes, se puede tomar sólo como té, entonces me parece que es bastante más “instagrameable”, por así decirlo.

Reliquia

¿Es saludable tomar matcha todos los días o es un alimento que requiere moderación?

Vicky

Creo que todo requiere moderación en general, tanto el matcha, como el café, como el mate, porque quieras o no el matcha tiene cafeína y, si bien quizás puedas tomarlo todos los días, hay que saber cuándo y cuánto tomar. Al tener también muchos polifenoles y taninos que hacen justamente que tenga esa capacidad antioxidante, esto es bastante pesado si uno está en ayunas o si estás mal del estómago.

Reliquia

Tenés una vida bastante nómade. Entre tanto viaje, ¿mantenés ciertos rituales?, ¿querés contarnos cuáles son?

Vicky

Sí, tengo una vida bastante nómade y mis rituales son tomar mate a la mañana y hacer yoga antes de arrancar el día. Esas dos cosas esté donde esté. Un poco de movilidad, yoga y me llevo el mate a todos lados para sentirme más cerca de mi cultura, de mi país.

Reliquia

Hace poco estuviste en Japón. ¿Querés contarnos un poco sobre esa experiencia? ¿Cómo fue la ceremonia del té?

Vicky

Estuve en Japón, donde participé de una ceremonia de té con unas amigas, y era todo un ritual para ellos. Era una ceremonia en la que querían mostrarnos cómo se hacía. Dicho en criollo: lo que ellos hacen es mezclar el té con un batidor de bambú y fue impresionante porque nosotras nos sentamos, nos pusimos a charlar y vinieron con una bandeja, con el bowl donde estaba el polvo, el bowl donde lo iban a batir, que es como si fuera un cuenco, como un mortero, y se pusieron a prepararlo enfrente nuestro. Lo baten de una manera que queda con una textura impresionante y te lo vuelcan ahí enfrente tuyo. Estuvo súper lindo y nos hizo pausar un poco.

Nuestros preferidos para tomar matcha en Buenos Aires

Toki Moment

Minimalista, luminoso y acogedor. Así es Toki Moment, el café de especialidad creado hace 3 años por una familia de ascendencia japonesa. Nos deleitamos con su cheesecake y roll de matcha, mientras acompañamos las infusiones que fueron servidas con amabilidad por sus propios dueños. Un oasis para descansar del ruido, justito frente a Plaza San Martín.

Cuervo Café Palermo Hollywood

Una de las esquinas más cool de Palermo. Una de las sedes del café del pajarito negro, ya icónico en la ciudad y que continúa su expansión (recientemente abrieron un nuevo local en Recoleta, que se suma a las 6 sucursales existentes en Belgrano, Chacarita, Palermo y La Plata). Buena música, buen ambiente, clima vintage pero principalmente buenos baristas. Destacamos la pastelería: cookies, medialunas y tortas. Prueben la de mandarina y oliva, después nos cuentan.

Mientras conectamos con el IKIGAI, buscamos una mesa a la que le dé el sol, abrimos un libro y pedimos un matcha. No sabemos si la foto irá a las redes, si el vibrante verde que ocupa la taza llamará la atención y traspasará la pantalla. Estamos descubriendo nuestra razón y el placer que deriva de ello mediante el KAIZEN. Estamos, de alguna manera, creando nuestros rituales. Y eso de por sí ya es una reliquia.

Nota al pie: Todo lo que leés en Reliquia Mag está escrito a mano de principio a fin, sin uso de IA.

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